¿Cómo LinkedIn me ayudó a pagar sueldos en tiempos difíciles?
- Ivan Gabriel Keclach

- 19 ene 2025
- 3 Min. de lectura
Hay momentos en la vida de todo emprendedor en los que el camino parece más empinado de lo normal. Momentos en los que las facturas siguen llegando, los sueldos se acercan y las ventas no alcanzan. Para mí, uno de esos momentos llegó de forma inesperada y puso a prueba no solo mi negocio, sino también mi determinación.
Fue entonces cuando LinkedIn dejó de ser una simple herramienta de networking y se convirtió en el salvavidas que me ayudó a salir adelante.
El Contexto: Una Tormenta Perfecta
Hace un par de años, mi negocio atravesaba un momento crítico. Las ventas habían caído drásticamente debido a una crisis económica que afectaba a muchos de nuestros clientes. Las conversaciones que antes se cerraban rápido ahora se posponían indefinidamente.
Con cada día que pasaba, la presión aumentaba. No se trataba solo de mantener el negocio; había personas en mi equipo que dependían de mí para llevar un sueldo a casa. La idea de no poder cumplir con ellos era insoportable.
Fue en ese punto que decidí cambiar mi enfoque y apostar todo a LinkedIn. No tenía grandes recursos para campañas publicitarias ni tiempo para estrategias complejas. Necesitaba resultados rápidos y efectivos.

Mi estrategia se basó en tres pilares fundamentales:
1. Reactivar Mi Red de Contactos
Sabía que en LinkedIn tenía una red valiosa que, hasta ese momento, no había aprovechado del todo. Pasé días revisando perfiles, interactuando con publicaciones y conectando con personas que hacía tiempo no veía.
No se trataba de pedir ayuda directamente, sino de reconstruir relaciones. Comenté sus logros, les envié mensajes personalizados y, en algunos casos, simplemente les recordé que estaba ahí.
Una frase que utilicé mucho fue: "Hola [nombre], hace tiempo que no hablamos. Vi que estás trabajando en [industria] y me llamó la atención [algo específico de su perfil]. ¿Cómo te está yendo? Me encantaría saber más y contarte un poco de lo que estoy haciendo."
2. Generar Contenido Relevante
Sabía que, si quería captar la atención de posibles clientes, tenía que aportar valor. Comencé a publicar contenido tres veces por semana, enfocándome en temas que realmente les interesaran:
“Cómo optimizar tu LinkedIn para generar clientes sin gastar en publicidad.”
“3 estrategias simples para aumentar tus ventas B2B en tiempos de crisis.”
No solo compartía consejos, sino también experiencias personales. Esto me ayudó a conectar desde un lugar más humano y a que otros se sintieran identificados con mi situación.
3. Prospección Inteligente
Usé Sales Navigator para segmentar a mi público ideal y comencé a enviar mensajes personalizados. Mi enfoque no era vender de inmediato, sino abrir una conversación.
Por ejemplo: "Hola [nombre], vi que trabajás en [industria] y me llamó la atención tu enfoque en [tema]. Estoy ayudando a empresas como la tuya a [solución específica]. ¿Te interesaría que charlemos?"
Con este mensaje simple, logré obtener respuestas de personas que realmente necesitaban lo que yo ofrecía.
El Resultado: Más que un Rescate
En cuestión de semanas, LinkedIn empezó a dar resultados. Cerré un par de contratos clave que me permitieron pagar sueldos y mantener el negocio a flote. Pero lo más importante fue que esas primeras oportunidades abrieron otras puertas: referencias, colaboraciones y nuevos clientes.
Lo que comenzó como una estrategia de emergencia terminó convirtiéndose en un hábito. Desde entonces, LinkedIn se transformó en el corazón de mi negocio, no solo para generar leads, sino también para construir relaciones duraderas.
Lo Que Aprendí
Las Relaciones Son Tu Activo Más Valioso: No subestimes el poder de reactivar contactos antiguos.
La Vulnerabilidad Conecta: Compartir tus desafíos de manera auténtica puede abrir puertas inesperadas.
La Constancia Da Resultados: No es solo publicar o enviar mensajes; es hacerlo de manera consistente y estratégica.
Hoy puedo decir con confianza que LinkedIn fue mucho más que una red social en ese momento difícil. Fue la herramienta que me permitió demostrar que incluso en las peores tormentas, siempre hay un camino para salir adelante.
Si alguna vez te encontrás en una situación similar, mi consejo es simple: no te cierres, conectá. A veces, la ayuda que necesitás está a solo un mensaje de distancia.



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