¿Cómo LinkedIn me llevó a hablar en un escenario que siempre soñé?
- Ivan Gabriel Keclach

- 19 ene 2025
- 3 Min. de lectura
Hace algunos años, si me hubieran dicho que estaría frente a un grupo de profesionales de una empresa multinacional, compartiendo durante horas mi experiencia con una herramienta que me apasiona, habría pensado que era un sueño inalcanzable. Algo reservado para expertos con décadas de trayectoria y currículums impecables. Sin embargo, ese sueño se hizo realidad, y todo comenzó con una simple interacción en LinkedIn.

Quiero contarte cómo LinkedIn no solo me abrió las puertas a esa oportunidad, sino también me ayudó a alcanzar uno de mis mayores logros profesionales: liderar una capacitación interna para 50 empleados de una empresa de renombre y ayudarlos a transformar su enfoque en ventas.
El sueño: compartir conocimientos en un entorno profesional
Desde el inicio de mi recorrido con LinkedIn, soñaba con usar lo aprendido para ayudar a otros a potenciar sus resultados, especialmente en un entorno profesional donde pudiera ver el impacto directo de mis estrategias.
Sin embargo, como muchos, creía que estas oportunidades solo llegaban para quienes ya tenían un nombre consolidado en la industria. Nunca imaginé que algo así podría suceder tan pronto en mi carrera, y mucho menos que sería LinkedIn quien me abriría esa puerta.
El inicio: una publicación que hizo eco
Todo comenzó con una publicación. Compartí un artículo sobre cómo optimizar el uso de Sales Navigator y LinkedIn para equipos comerciales. Era un contenido práctico, basado en mi experiencia trabajando con empresas B2B, y abordaba problemas comunes como la falta de enfoque en la prospección y el tiempo perdido en tareas improductivas.
La publicación tuvo buena recepción, pero lo más importante fue el mensaje que recibí días después:
"Hola Iván, soy [nombre], responsable de desarrollo comercial en [empresa multinacional]. Estamos buscando capacitar a nuestro equipo de ventas para optimizar el uso de LinkedIn y Sales Navigator. ¿Podríamos agendar una reunión para discutirlo?"
Leí ese mensaje varias veces para asegurarme de que era real. Una empresa de esa magnitud quería que yo capacitara a su equipo. La emoción y los nervios se mezclaron, pero decidí aceptar el desafío.
El camino hacia la capacitación
La primera reunión fue crucial. Escuché atentamente los objetivos del área: querían que su equipo no solo aprendiera a usar LinkedIn como herramienta de ventas, sino que también desarrollara estrategias de prospección sólidas y medibles.
Propuse un plan: una capacitación intensiva de 4 horas para enseñar a 50 empleados a optimizar sus perfiles, construir relaciones significativas y usar Sales Navigator para identificar prospectos clave y generar negocios.
El día de la capacitación
El gran día llegó. En una sala moderna, equipada con laptops y proyecciones, me encontré frente a 50 profesionales ansiosos por aprender. La capacitación se dividió en cuatro bloques:
Optimización del perfil profesional: transformar los perfiles en herramientas de ventas.
Contenido estratégico: publicar y generar interacciones que inspiren confianza y posicionamiento.
Sales Navigator a fondo: técnicas avanzadas para segmentar y encontrar prospectos cualificados.
Prospección y mensajería: construir relaciones auténticas que conduzcan a ventas.
Fue un día intenso y gratificante. Mientras avanzábamos, los participantes tomaban notas, hacían preguntas y aplicaban en tiempo real las estrategias aprendidas. Sentí que cada palabra tenía un impacto tangible en sus rutinas laborales.
El impacto: más que una capacitación
Al final del día, los comentarios fueron abrumadoramente positivos. Los participantes encontraron herramientas prácticas y aplicables desde el primer momento. Pero lo más significativo ocurrió semanas después, cuando varios miembros del equipo me escribieron para contar cómo las estrategias habían mejorado su desempeño y les ayudaron a cerrar negocios. Saber que mi trabajo marcó una diferencia real fue la mejor recompensa.
Lecciones aprendidas
Las oportunidades están más cerca de lo que creés: una publicación bien pensada puede abrir puertas inimaginables.
La preparación es clave: más allá de saber, es esencial enseñar de manera clara y práctica.
Liderar es servir: dar a otros las herramientas para crecer fortalece tu posición como referente.
Hoy veo esa capacitación no solo como un logro profesional, sino como un recordatorio del poder de LinkedIn. Es mucho más que una red social; es un puente hacia oportunidades increíbles, si estás dispuesto a compartir tu conocimiento y aportar valor.
Si tenés un sueño o meta que parece lejana, empezá por mostrar tu experiencia. Nunca sabés quién está leyendo y qué puertas puede abrirte. A veces, un simple mensaje puede cambiarlo todo.



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